El Departamento de Guerra de Estados Unidos sumó versiones para el gobierno de ChatGPT y Grok a su plataforma GenAI.mil, que hasta ahora solo ofrecía una versión de Gemini, y así llevó herramientas de IA a sus 3 millones de empleados civiles y militares, según Fortune, TechCrunch y TechRadar.

GenAI.mil se lanzó en diciembre y ya suma 1,7 millones de usuarios activos entre esos 3 millones de empleados, según las tres publicaciones. La versión de Gemini sigue disponible junto a las nuevas incorporaciones, de acuerdo con TechCrunch.

El lanzamiento de Gemini en diciembre no fue del todo tranquilo: una investigación del sitio DefenseScoop, citada por Fortune, encontró que algunos empleados se inquietaron con un aviso emergente abrupto que anunciaba la herramienta en sus computadoras, al punto de que un funcionario sospechó de un ataque informático.

Dos proveedores entran, uno queda afuera

ChatGPT Mil surge del programa OpenAI for Government y mantiene los datos dentro del entorno seguro del gobierno, sin usarlos para entrenar los modelos de OpenAI, según Fortune. TechCrunch agrega que la versión militar queda exenta de la recolección de datos que sí existe en el producto de consumo.

El uso previsto para ChatGPT Mil es en trabajo administrativo rutinario y con mucho papeleo —tareas de recursos humanos, logística y contratos—, según Fortune y TechCrunch. Según Fortune, la mayor parte del trabajo militar no es clasificado y tiene justamente ese perfil de mucho documento.

Grok for Government opera a través de Starshield AI, la unidad de SpaceX que también administra la red satelital Starlink, según Fortune y TechCrunch. Fortune agrega que ofrecerá distintos modos de razonamiento: automático, rápido y experto. En el comunicado del Pentágono, citado tanto por Fortune como por TechCrunch, la promesa es que la herramienta permitirá a las tropas "ejecutar misiones con más rapidez y precisión en numerosos contextos operativos, desde el análisis de investigación de mercado para profesionales de adquisiciones hasta la gestión de la cadena de suministro para logísticos".

Ambas herramientas están habilitadas para información no clasificada pero sensible, en lo que el Pentágono llama Nivel de Impacto 5, según Fortune.

TechRadar recuerda que el Pentágono también mantiene acuerdos de IA por separado con Amazon Web Services, Microsoft, Nvidia y Reflection AI, dentro de un esfuerzo más amplio por ampliar su capacidad en la materia.

Según TechRadar, tanto Google como OpenAI ya permiten que el Pentágono use sus modelos para "cualquier propósito gubernamental legal" —una condición más amplia que la que Anthropic aceptó imponer a Claude.

El gran ausente de esta ampliación es Claude, de Anthropic, la única gran proveedora de IA con contrato previo con el Pentágono que quedó fuera de la nueva incorporación, según Fortune, TechCrunch y TechRadar.

Una disputa que ya llegó a la Justicia

Las tensiones entre Anthropic y el Pentágono se remontan a enero, cuando Hegseth criticó públicamente a los modelos de IA que "no te dejan pelear guerras" —una pulla que después se supo iba dirigida a Anthropic, en medio de una negociación de contrato en la que la empresa insistía en impedir el uso de Claude en armas autónomas y vigilancia masiva, según Fortune.

Hegseth llegó a calificar a Anthropic como "riesgo de cadena de suministro". En febrero, el presidente Donald Trump ordenó a las agencias federales dejar de usar la tecnología de la empresa, un proceso que debía cerrarse a más tardar a fines de este mes, según Fortune.

Anthropic demandó al gobierno por esa designación. Un juez federal falló recientemente que el Departamento de Guerra actuó de forma ilegal al etiquetar a la empresa de esa manera, según Fortune y TechRadar.

La etiqueta llegó en medio de la presión del propio Hegseth para que la IA se incorpore a la rutina diaria de las Fuerzas Armadas. En un memorando de diciembre, escribió que espera que "todo integrante del Departamento" use las herramientas de IA "todos los días", según Fortune. Resumió la idea sin rodeos: "el futuro de la guerra estadounidense ya llegó, y se escribe IA", según la publicación.