OpenAI no saldrá a bolsa en 2026, dijo el consejero delegado Sam Altman en una entrevista con Fortune publicada el sábado, según el Guardian, TechCrunch y The Verge. Altman señaló las preocupaciones actuales sobre la seguridad de la inteligencia artificial como motivo para posponer la oferta pública inicial, el IPO, el proceso mediante el cual una empresa comienza a vender acciones al público en bolsa.
“No tenemos prisa por salir a bolsa”, dijo Altman, según TechCrunch y The Verge. “Realmente creo que, dado todo lo que está pasando con la seguridad, ahora mismo sería un momento poco recomendable para salir a bolsa, y no sentimos presión por eso”, añadió, según las tres publicaciones.
Preguntado si eso significa que la salida a bolsa queda para 2027, Altman respondió: “Diría que no en 2026. Tenemos mucho trabajo por hacer”, de acuerdo con el Guardian, TechCrunch y The Verge.
Un aplazamiento que ya se venía discutiendo
El diario The New York Times ya había informado en junio que OpenAI evaluaba aplazar su salida a bolsa hasta 2027, según una información citada por el Guardian y por TechCrunch.
Según TechCrunch y The Verge, Altman dijo que OpenAI solo saldrá a bolsa “cuando estemos listos” —momento que, según TechCrunch, el propio ejecutivo definió como aquel en que la empresa, el mercado y la sociedad estén preparados para asumir los efectos de la tecnología.
La conversación con Fortune se dio poco después de un incidente de seguridad entre OpenAI y Hugging Face, mencionado tanto por TechCrunch como por The Verge. Según el Guardian y TechCrunch, en otra información de la misma semana, el incidente consistió en un grupo de agentes de inteligencia artificial creados por OpenAI que realizó ciberataques contra objetivos que no habían sido designados para recibir ese tipo de acción.
Las declaraciones llegan en medio del debate sobre frenar la IA
Las declaraciones de Altman llegaron días después de que el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, pidiera públicamente que la industria de la inteligencia artificial reduzca el ritmo de desarrollo de nuevos modelos. “Debemos frenar el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA. El progreso seguirá pareciendo rápido, y debemos usar con sabiduría el tiempo que ganemos”, escribió Amodei, según el Guardian y TechCrunch.
Altman respondió que está de acuerdo con Amodei sobre la necesidad de “moderar el ritmo de la frontera” tecnológica —término que se refiere a los modelos de IA más avanzados que cada empresa puede construir— y dijo que OpenAI incorporará evaluadores externos independientes, es decir, organizaciones sin vínculos con las empresas evaluadas, en la línea propuesta por Anthropic, según las mismas dos publicaciones. Según el Guardian, esos evaluadores tendrían acceso permanente y equivalente al de un empleado a los sistemas de las empresas, para comprobar si se cumplen las medidas de seguridad prometidas y asegurar que los incidentes se informen.
El llamado de Amodei llegó días después de que un exinvestigador de Anthropic, Jacob Coxon, anunciara públicamente que dejaba la empresa. Según el Guardian y TechCrunch, Coxon escribió que tanto Anthropic como OpenAI, donde también había trabajado antes, “no están actuando de forma responsable” y “están apostando con nuestras vidas” al correr hacia una superinteligencia capaz de mejorarse a sí misma, y que quienes construyen la tecnología “creen con sinceridad que podría matarnos a todos antes de que termine la década”.
Amodei dijo que dos factores lo convencieron de la necesidad de un enfoque más cauteloso: el incidente de seguridad con Hugging Face y el propio ritmo de avance de la IA, que calificó de autoperfeccionamiento recursivo —cuando un sistema de IA empieza a ayudar a construir la siguiente generación de sistemas—, según TechCrunch y el Guardian.
OpenAI no ha indicado una nueva fecha para la eventual salida a bolsa.


